
El estrés es un mecanismo programado genéticamente en nuestros antecesores, para ayudarlos a combatir y/o huir de las amenazas de su entorno. Este mecanismo, incrementa la producción de las hormonas necesarias para la actividad física, aumentando nuestro ritmo cardíaco, la presión sanguíneo y el metabolismo.
Solemos pensar que el estrés es malo, “pero sin él no estaríamos vivos”, comenta la neurocientífica canadiense Sonia Lupien, fundadora del Centre for Studies on Human Stress en el Douglas Hospital de Montreal, Canadá. Surgió como un mecanismo para sobrevivir en situaciones extremas y hoy, con un entorno muy distinto al de nuestros antepasados, sigue siendo muy importante.
El estrés
El término estrés se aplica generalmente a las presiones que las personas tienen en su vida diaria. Se manifiesta como una descarga en nuestro organismo producto de la acumulación de tensión física o sociológica. En este proceso participan casi todos los órganos y funciones del cuerpo, incluidos cerebro, nervios, corazón, digestión, función muscular y otras.
El estrés puede generar un resultado positivo o negativo, el estrés positivo es la energía que motiva a las personas para hacer diferentes cosas y el estrés negativo es el que produce daño a nuestro organismo.
Cómo se produce el estrés
Existen dos tipos de factores que pueden producir estrés:
a) Estímulos Externos: problemas económicos, familiares, exceso de trabajo, temor, etc.
b) Estímulos Internos: son propios del organismo, por ejemplo un dolor, una enfermedad, sentimientos de inferioridad y problemas sociológicos entre otros.
Existen dos tipos de estrés:
1).Estrés Físico. Es producido por el desarrollo de una enfermedad, una infección aguda, por traumas, etc.
2) Estrés Mental. Es aquel que se produce por angustias, preocupaciones (por ejemplo las de tipo económico), problemas afectivos, problemas en el trabajo, etc.
Síntomas del estrés
Los síntomas físicos, pueden ser dolor de cabeza, de espalda, cansancio, sudoración, gastritis etc.
Los síntomas sociológicos son: pérdida de memoria (olvidar las cosas sencillas como peinarse, o ponerse los calcetines), sentirse cansado, alterado. Las relaciones con otras personas empiezan a fallar, disgustarse fácilmente, etc.
Cuando una persona se enfrenta a una situación de estrés el sueño es lo primero que se pierde (insomnio), tiene pesadillas, aumenta el apetito o por el contrario no le da hambre.
Una persona expuesta a situaciones de estrés constante tiene mucha probabilidad de desarrollar problemas de hipertensión.
Cómo combatir el estrés
Cuando el estrés lo amenace, solicite ayuda, generalmente la persona afectada es la última en saberlo y puede enfrentarse al estrés cuando ya ha causado daños al organismo.
Algunos aspectos importantes para combatir el estrés
Compartir con alguien cualquier situación estresante. Si lo asaltan en la calle no se guarde este sentimiento de miedo, cuénteselo a un pariente o amigo.
Resuelva los problemas en el momento en que se le presenten, no permita que se le acumulen.
Mantenga una nutrición adecuada, pues el organismo debe estar preparado para el gasto adicional de energía que genera una situación de estrés.
Haga ejercicio físico, esto le permitirá deshacerse de sustancias tóxicas que se acumulan en el organismo y además, le fortalece el sistema circulatorio y el músculo del corazón.
Es importante organizar su vida, tener metas y administrar el tiempo adecuadamente.
Qué es el estrés adolescente
Los conflictos entre adolescentes y adultos son motivados por diferencias generacionales y problemas propios de los jóvenes que, por falta de comunicación, no son comprendidos por los padres. El estrés juvenil aparece como carga adicional y no aporta precisamente una solución.
El estrés aparece en los adolescentes que se encuentran en situaciones peligrosas que no saben cómo manejar o abordar.
Esas situaciones pueden ser:
- demandas y frustraciones en la escuela
- autocompasión
- cambios corporales
- problemas con amistades
- vivir en un lugar amenazante
- divorcio de los padres
- problema de salud grave de algún familiar
- duelo por un ser querido
- mudanza
- tener demasiados objetivos por cumplir (por presiones de algún familiar)
problemas económicos en la familia.
El estrés es un problema solucionable, no tratarlo de forma debida puede causar problemas crónicos como: ansiedad, timidez excesiva, agresividad, ciertas enfermedades, uso de drogas o alcohol.
Los padres deben estar atentos a este tipo de dificultad, y darse cuenta de que su hijo o hija sufren de estrés y no que se comportan así sólo por “rebeldía adolescente”.
El estrés se acompaña de síntomas físicos como agitación, aceleración de los latidos del corazón que lleva al aumento de flujo sanguíneo en las extremidades, síntomas digestivos y la aparición de miedo a alguna situación determinada.
Conociendo todo el proceso, se puede afirmar que puede prevenirse convenciendo al joven de que tal circunstancia no es riesgosa ni complicada o de que tiene una solución efectiva, y así podrá, entonces, reaccionar de diferente manera, obteniendo una “respuesta relajante”.
Los padres deben ayudar a sus hijos adolescentes determinando si el estrés está afectando su salud, comportamiento, pensamiento o sentimientos.
Escucharlos atentamente y no sobrecargarlo con presiones, participando en sus actividades, etc.
Las formas de disminuir el estrés adolescente son:
- haciendo ejercicios y comiendo con regularidad.
- disminuyendo el consumo de cafeína
- evitando el uso de drogas y alcohol
- respiración abdominal y técnicas de relajación de los músculos
- calmando sus actitudes, tratando de ser cortés
- analizando profundamente las situaciones que los afectan
- delegando responsabilidades
- evitando auto compadecerse
- buscando opiniones sobre actitudes que considera “poco productivas”.
El apoyo de los padres es fundamental, aunque algunas veces la mejor ayuda es saber decidir cuándo es necesaria la ayuda de un profesional.

Haga una lista de las cosas que le están causando estrés. Piense en sus amigos, familia, colegio y otras actividades. Acepte que usted no puede controlar todo lo que está en su lista.
Tome control de lo que pueda. Por ejemplo, si usted está trabajando demasiadas horas y no tiene suficiente tiempo para estudiar, es posible que usted tenga que disminuir sus horas de trabajo.
Tómese un descanso. Recuerde que es muy difícil, hacer feliz a todo el mundo. Y es aceptable cometer errores de vez en cuando.
No se comprometa a hacer cosas que usted no puede hacer o que no quiere hacer. Si usted ya está demasiado ocupado, no se comprometa con nuevas responsabilidades, solo por quedar bien con todo el mundo.
Busque a alguien con quién hablar. Hablar con los amigos o con la familia puede ayudar pues le da la oportunidad de expresar sus sentimientos.
Sin embargo, los problemas relacionados con su vida social o familiar pueden ser los más difíciles de hablar. Si usted siente que no puede hablar con su familia o con un amigo hable con alguien que no esté involucrado en la situación. Esta persona podría ser su cura o su ministro, un psicólogo en su colegio o su médico de familia.
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Me podria apoyar con bibliografia acerca del estres ya que estoy haciendo mi tesis de estres en agentes de ventas, y al leer sus lineas esta muy relacionado a mi tema de tesis, soy psicologo y me interesaria mucho conocer mas sobre el estres.
Gracias espero su respuesta que tenga un excelente dia.
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Cordial Saludo.